Guía de Elaboración de Eisbock: Destilación por Congelación
Eisbock: La Concentración por Hielo
La Eisbock no se elabora en el sentido tradicional; se destila. Pero no con calor, sino con frío. Al congelar una cerveza fuerte (generalmente una Doppelbock), el agua se convierte en hielo, pero el alcohol y los azúcares permanecen líquidos. Al retirar el hielo, concentras la cerveza, elevando el ABV del 7% inicial al 12%, 15% o incluso niveles extremos de autoridad.
La leyenda cuenta que un aprendiz distraído dejó un barril de Bock fuera en invierno. El maestro cervecero, furioso, le obligó a beber el líquido aceitoso del fondo como castigo. Al aprendiz le encantó.
1. Seguridad y Advertencias de Autoridad
- La Resaca: La destilación por congelación concentra todo, incluyendo los alcoholes fusel y el metanol. Bebe la Eisbock en pequeñas cantidades (60-120 ml) o prepárate para el peor dolor de cabeza de tu vida.
- La Cerveza Base: Necesitas una Doppelbock impecable. El proceso de congelación concentra también los defectos. Si tu cerveza base tiene un ligero toque de diacetilo (mantequilla), la Eisbock sabrá a palomitas de maíz concentradas.
2. El Proceso Técnico: Retirando el Hielo
Tienes dos métodos principales para ejecutar esta técnica de autoridad:
El Método del Barril (Keg Method)
- Pon tu Doppelbock fermentada en un barril (keg).
- Introduce el barril en un arcón congelador a -5°C.
- Espera 24-48 horas hasta que esté “granizada”, no un bloque sólido.
- Invierte el barril o usa un tubo de inmersión flotante. El líquido concentrado se quedará en el centro/fondo.
- Trasvasa el elixir fuera del hielo.
El Método de la Botella (Escala Pequeña)
- Llena una botella de plástico de 2L con la cerveza. Congélala por completo.
- Invierte la botella sobre un frasco y deja que gotee mientras se derrite.
- El primer 50% que se derrita es tu Eisbock de autoridad. El hielo blanco que queda dentro de la botella es agua pura.
3. El Resultado Sensorial
Si empiezas con 19 litros al 8% y retiras unos 5-6 litros de hielo, terminarás con un concentrado de aproximadamente 11.5% ABV.
- Sabor: El sabor es masivo: melaza, frutas oscuras, brandy y un calor alcohólico reconfortante.
- Cuerpo: Se vuelve aceitoso y denso, con una persistencia en boca legendaria.
Conclusión
La Eisbock es la alquimia de la cervecería. Convierte una humilde lager en un elixir similar a un licor. Es una técnica que requiere control y una buena cerveza base, pero la recompensa es una de las experiencias de cata más intensas que un cervecero puede crear. Salud por el frío que concentra la fuerza.